Porsche Center Buenos Aires rinde homenaje a Sobiesław Zasada, el legendario piloto que hizo historia al volante de un Porsche 911 S en el Gran Premio de Argentina de 1967. Durante un encuentro con fanáticos de la marca, se exhibió una réplica del Porsche 911 S n.º 405, el vehículo con el que Zasada conquistó aquella carrera, junto con el Porsche Cayenne que lo acompañará en su próxima aventura. A sus 96 años, el “polaco volador” regresa a la Argentina como invitado especial del XXIII Gran Premio Argentino Histórico. Del 18 al 25 de septiembre, volverá a recorrer las rutas del país a bordo de un Porsche 911 Dakar, acompañado por un piloto de su equipo.
El equipo de Nordenwagen S.A., -importador y distribuidor oficial y exclusivo de Porsche en Argentina y Uruguay-, clientes de Porsche, miembros del Porsche Club y periodistas especializados, compartieron una mañana en el Porsche Center Buenos Aires junto al piloto polaco Sobiesław Zasada, quien volvió al país como invitado especial del XXIII Gran Premio Argentino Histórico.
Casi seis décadas después de aquella histórica victoria, “el Polaco Volador” volverá a recorrer los paisajes argentinos del 18 al 25 de septiembre, a bordo de un Porsche 911 Dakar especialmente ploteado para la competencia e inspirado en el Porsche 911 S n.º 405, con el que conquistó el Gran Premio de 1967.
“Para nosotros, haber recibido a Sobiesław días antes de su próxima carrera es celebrar la esencia misma de Porsche: la pasión inquebrantable y un espíritu de aventura que no caduca”, destacó Hugo Pulenta, Presidente de Nordenwagen S.A.
Dos mecánicos especializados de Porsche Argentina harán su mismo recorrido a bordo de un Porsche Cayenne para ofrecerle, a los pilotos y al vehículo, soporte técnico durante la competición en caso de ser necesario.
“Le deseamos muchos éxitos a Sobiesław en su próximo evento. Es muy emocionante ver cómo, casi seis décadas después de su gran coronación, su cariño por Porsche y su incansable espíritu de superación, siguen intactos. Un placer haberlo recibido en nuestra casa, presentar una réplica de su icónico “Porschito” (tal como lo llamaba él) del año 1967, y compartir nuestro acompañamiento a través de un Porsche Cayenne con asistencia mecánica” sostuvo Gustavo Gioia, Gerente General de Porsche Argentina & Uruguay.
El vínculo especial de Sobieslaw Zasada con Porsche
Fue en octubre de 1967 cuando el piloto llegó a la Argentina para participar del Gran Premio Internacional de Turismo, una competencia de 3.000 kilómetros que atravesaba montañas, desiertos y llanuras. A bordo de un Porsche 911 S, número 405, color rojo, y luciendo la patente 25-15-KR de Cracovia, Zasada se enfrentó a grandes equipos en uno de los rallies más exigentes de su época, y terminó quedándose con el primer lugar.
Aquella prueba se largó el día 7 de octubre a las 7 de la mañana desde Pergamino, en la provincia de Buenos Aires. Zasada y el ingeniero Dobrzanski, su copiloto, contaban con un moderno equipamiento en el Porsche, que incluía, por primera vez en una prueba argentina, intercomunicadores entre los pilotos.
La primera etapa de la carrera se disputó entre Pergamino y Villa Carlos Paz, en la provincia de Córdoba. Zasada y su 911 largaron muy atrás, pero llegaron a 17 segundos de quien arribó primero. Con tiempo desapacible, frío y lluvia, la etapa fue ganada por el polaco, tanto en su clase (C) como en la general, a un promedio de 159,720 km/h.
La segunda etapa de la carrera se corría entre Villa Carlos Paz, en la provincia de Córdoba, y la provincia de San Juan. El tramo clave era la Pampa de Achala, cuyos caminos de tierra y ripio estaban sembrados de piedras. El polaco y su Porsche 911 surcaron los caminos a paso firme, siguiendo al tope de la clasificación general y de su categoría, a 133,708 km/h.
El equipo de Nordenwagen S.A., -importador y distribuidor oficial y exclusivo de Porsche en Argentina y Uruguay-, clientes de Porsche, miembros del Porsche Club y periodistas especializados, compartieron una mañana en el Porsche Center Buenos Aires junto al piloto polaco Sobiesław Zasada, quien volvió al país como invitado especial del XXIII Gran Premio Argentino Histórico.
Casi seis décadas después de aquella histórica victoria, “el Polaco Volador” volverá a recorrer los paisajes argentinos del 18 al 25 de septiembre, a bordo de un Porsche 911 Dakar especialmente ploteado para la competencia e inspirado en el Porsche 911 S n.º 405, con el que conquistó el Gran Premio de 1967.

“Para nosotros, haber recibido a Sobiesław días antes de su próxima carrera es celebrar la esencia misma de Porsche: la pasión inquebrantable y un espíritu de aventura que no caduca”, destacó Hugo Pulenta, Presidente de Nordenwagen S.A.
Dos mecánicos especializados de Porsche Argentina harán su mismo recorrido a bordo de un Porsche Cayenne para ofrecerle, a los pilotos y al vehículo, soporte técnico durante la competición en caso de ser necesario.
“Le deseamos muchos éxitos a Sobiesław en su próximo evento. Es muy emocionante ver cómo, casi seis décadas después de su gran coronación, su cariño por Porsche y su incansable espíritu de superación, siguen intactos. Un placer haberlo recibido en nuestra casa, presentar una réplica de su icónico “Porschito” (tal como lo llamaba él) del año 1967, y compartir nuestro acompañamiento a través de un Porsche Cayenne con asistencia mecánica” sostuvo Gustavo Gioia, Gerente General de Porsche Argentina & Uruguay.
El vínculo especial de Sobieslaw Zasada con Porsche
Fue en octubre de 1967 cuando el piloto llegó a la Argentina para participar del Gran Premio Internacional de Turismo, una competencia de 3.000 kilómetros que atravesaba montañas, desiertos y llanuras. A bordo de un Porsche 911 S, número 405, color rojo, y luciendo la patente 25-15-KR de Cracovia, Zasada se enfrentó a grandes equipos en uno de los rallies más exigentes de su época, y terminó quedándose con el primer lugar.

Aquella prueba se largó el día 7 de octubre a las 7 de la mañana desde Pergamino, en la provincia de Buenos Aires. Zasada y el ingeniero Dobrzanski, su copiloto, contaban con un moderno equipamiento en el Porsche, que incluía, por primera vez en una prueba argentina, intercomunicadores entre los pilotos.
La primera etapa de la carrera se disputó entre Pergamino y Villa Carlos Paz, en la provincia de Córdoba. Zasada y su 911 largaron muy atrás, pero llegaron a 17 segundos de quien arribó primero. Con tiempo desapacible, frío y lluvia, la etapa fue ganada por el polaco, tanto en su clase (C) como en la general, a un promedio de 159,720 km/h.
La segunda etapa de la carrera se corría entre Villa Carlos Paz, en la provincia de Córdoba, y la provincia de San Juan. El tramo clave era la Pampa de Achala, cuyos caminos de tierra y ripio estaban sembrados de piedras. El polaco y su Porsche 911 surcaron los caminos a paso firme, siguiendo al tope de la clasificación general y de su categoría, a 133,708 km/h.

La tercera etapa fue la única que puso en jaque a Zasada y su Porsche. Disputada entre la provincia de San Juan y la ciudad de Miraflores, en Catamarca, tenía diversos tramos muy complicados en cuanto al terreno: ripio, badenes y piedras. A pesar de que el auto sufrió desperfectos, quedó segundo en la clasificación general.
La cuarta etapa se corrió entre la provincia de Catamarca y la provincia de Córdoba, y la última, entre Córdoba y Junín, en la provincia de Buenos Aires. El tramo, de unos 600 kilómetros de caminos asfaltados y sin mayores complicaciones, era ideal para el Porsche. El polaco, a gran ritmo, hizo la diferencia que sería definitiva y logró la victoria en la clasificación general y en la categoría C.
En 2026, casi 6 décadas después de su histórica victoria, Sobiesław Zasada volvió al país para participar -como invitado especial- del Gran Premio Argentino Histórico, y Porsche Argentina se enorgullece de poder acompañarlo en su nueva aventura.










